Trigo: estrategias de comercialización

Finalizada la siembra la atención se centra en las posibilidades de venta. ¿Qué hacer ante los precios actuales?. Diferencias entre cosecha y julio.

 


La mirada en el trigo se encuentra en el ciclo 17/18. A nivel nacional se dio por concluida la siembra con 5,35 millones de hectáreas, lo que implica un incremento interanual del 4,5% del área sembrada. Este aumento, si bien es significativo, está por debajo de lo esperado inicialmente. A partir de esta superficie se puede estimar el volumen de producción, si bien todavía no hay estimaciones oficiales a nivel nacional, tomando el rinde promedio de los últimos 5 años de 30,4 qq/ha y el área perdida promedio nos encontraríamos ante una campaña de 15,22 millones de tonelada. Esta proyección se encuentra por debajo de la presente campaña debido a que en el ciclo 16/17 los rindes fueron mayor, en última medida esto dependerá del clima.

Para armarnos estratégicamente en la comercialización primero hay que tener en cuenta la dinámica del mercado de trigo en Argentina, que marca la tendencia de los precios locales. De la oferta total, hay unas 11 millones de toneladas de demanda asegurada a muy buenos precios que se destinan al mercado interno y a la exportación a Brasil. Pero si la producción supera las 17 millones de toneladas como algunos proyectan, entre los que se encuentra el USDA, sobran 6 millones que habría que colocar en otros países. Esto significa salir a competir con el trigo del Mar Negro -Rusia y Ucrania- en destinos que nos quedan muy lejos -África del Norte y el sudeste Asiático-, por lo que para colocar el saldo extra Mercosur habrá que pensar en precios con un descuento. 

Cuando analizamos el comportamiento de los últimos dos años la exportación aprovecha la presión de oferta de la cosecha para exportar a estos destinos y luego los precios repuntan con el aumento de la participación de Brasil en las exportaciones. Cuando observamos la evolución de la tendencia de los precios para esta cosecha, nos encontramos con que la posición de referencia Enero 2018 que cotiza en el mercado a término de Buenos Aires alcanzó durante el mes de julio un precio promedio de u$s170, mientras que ahora ronda los u$s158. Estos precios que se encontraron por encima de los presupuestos fueron disparadores de negocio y de acorde a esto se recomendó llevar el nivel de comercialización al 50%, o a lo que se animaran por riesgo productivo.

Cuando miramos la reacción de los productores frente a estos precios es que vendieron más de 3 millones de toneladas del trigo, que con la estimación de producción significaría el 20% de la campaña. Con respecto al año anterior, a esta altura de la fecha se había comercializado el 6% de la producción, que eran 1 millón de toneladas. Este gran avance respondió a los buenos precios del trigo que se registraron en el mercado local. Dichas cotizaciones aparecieron por la escapada que había tenido el mercado de Chicago a partir de problemas climáticos de sequía que afectaron a la producción del trigo de primavera de Estados Unidos y generaron un rally en los valores de Chicago de un 10%. Sin embargo cuando comenzó la recolección en el hemisferio norte, y con una producción de Rusia mayor a la campaña anterior, los precios se desplomaron un 8% en Chicago y esta baja se trasladó al mercado interno. 

Ahora bien, cuando el interrogante principal es qué tendencia que se espera de acá para adelante en el mercado local y para ello hay que tener en cuenta que nos acercamos a la fecha de cosecha, momento en que se ve la mayor presión en los precios. 

Analizando campañas pasadas se puede esperar que continúe la tendencia bajista. El motivo es que en los meses de cosecha los exportadores dirigen sus embarques hacia destinos extra Mercosur, donde los costos de flete marítimo son mayores. Esto marca la estacionalidad de los precios. A partir de marzo los embarques se empiezan a concentrar en Brasil y esto genera un repunte en los precios. 

De este modo cuando se planea la estrategia de comercialización la clave es definir en qué momento se va a necesitar el flujo financiero ya que va a condicionar a los precios esperados. Si con el cereal se espera hacer caja en el momento de la cosecha los precios actuales parecen convenientes ya que aunque los exportadores estén con margen tienen lugar para seguir presionando los valores a cosecha. Sin embargo, si se puede esperar para comercializarlo, en promedio la diferencia entre la posición de cosecha y el trigo julio es de u$s18, lo que paga el almacenaje. Además con las heladas ocurridas en Brasil, a lo que se suma que no se ha completado toda la intención de siembra a nivel local, no se espera que la presión perdure en el tiempo. 

* Dante Romano, Paula Piccollo y Paula Broglia.

 Confederación de Asociaciones Rurales

de Buenos Aires y La Pampa  

 

 

 Confederaciones Rurales Argentinas 

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